Videncia en Barcelona

Libros y barajas esotéricas en Barcelona: cómo buscar

Caja de cartón y cajón de madera con libros viejos en un puesto al aire libre, con una baraja antigua atada con cordel encima

En una ciudad con tantas librerías, encontrar una baraja de tarot no cuesta nada. Encontrar la que os va a durar años, o un libro que explique algo más que el significado de cada carta en una línea, pide un poco más de paciencia.

Barcelona tiene librerías generalistas con sección de esoterismo, librerías especializadas que llevan décadas en el mismo local y tiendas que mezclan libros, velas, minerales e incienso. Cada tipo sirve para una cosa. En la generalista se encuentra lo más vendido; en la especializada, lo raro y alguien que sabe de qué habla; en la tienda mixta, sobre todo barajas.

Pedir que os la enseñen abierta

Muchas barajas vienen precintadas, y es comprensible. Aun así, en las librerías especializadas suele haber ejemplares abiertos para mirar. Pedidlo. Una baraja se elige por el dibujo, por el tamaño de las cartas en la mano y por el cartón, y eso no se ve en la foto de la caja.

Mirad también si trae librito. Las barajas de bolsillo o de importación a veces traen un folleto en varios idiomas con dos líneas por carta, y hay que comprar aparte un libro para entenderla.

Traducciones y ediciones

Una parte grande de lo que se publica en castellano sobre tarot son traducciones del inglés o del francés. No es malo, pero conviene mirar la fecha de la edición original. Un clásico de principios del siglo XX se lee de otra forma que un manual reciente, y los dos pueden ser útiles si se sabe qué se tiene entre manos.

Los libros escritos por autores catalanes o españoles, cuando los hay, tienen la ventaja de que hablan de barajas que se encuentran aquí y de cómo se consulta en esta parte del mundo.

El mercado de los domingos

Alrededor del mercado de Sant Antoni se monta desde hace muchísimos años un mercadillo dominical de libros viejos, revistas, cromos y monedas. Entre las cajas aparecen manuales de cartomancia descatalogados, barajas antiguas de juego y, a veces, alguna de tarot con años encima.

Una baraja de segunda mano tiene historia. Hay quien no la quiere por eso y quien la busca por eso. Sobre gustos no hay nada escrito, y comprobad antes de pagar que no le falta ninguna carta: un tarot completo tiene 78.

Sant Jordi

El 23 de abril las Ramblas, el paseo de Gràcia y cualquier plaza con un poco de sitio se llenan de puestos de libros. Es buen día para mirar mucho y comprar poco. Las firmas de autores atraen colas en los títulos de moda; el esoterismo suele estar en mesas más tranquilas, y se puede hojear sin prisa.

Lo que no hace falta comprar

Para empezar con el tarot basta una baraja y, si acaso, un libro. Los paños de tirada, las bolsas de terciopelo y los cristales pueden ser bonitos, y nadie los necesita para leer. Si en una tienda os dicen que sin tal objeto la baraja «no funciona», sonreíd y pagad solo lo que habíais venido a buscar.

La otra cita barcelonesa con aire esotérico es de verano: la revetlla de Sant Joan.

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